Soy Ara, atesoradora de recuerdos desde que tengo memoria. Desde pequeña, llevo llenando cajas de cualquier cosa que me recuerde lo que he vivido: pegatinas, papeles, objetos… y, sobre todo, fotos. Si mi casa se quemara, lo primero que pondría a salvo después de mi familia serían, sin duda, los álbumes de fotos.

La primera cámara de fotos que tuve cayó en mis manos a los 9 años. Necesitaba pilas y un carrete que después había que revelar. Contarte esto me hace sentirme un poco vieja 😀

Hace más de 10 años me regalaron mi primera cámara réflex. La usé sin piedad y, al principio, en modo automático para fotografiar a mis hijos y al resto de la familia. La mayoría eran fotos movidas y desenfocadas. Desde entonces ha llovido mucho y he aprendido y mejorado mucho también. Y eso se nota en las fotos que hago ahora.

La vida está llena de momentos mágicos. Sesión fotográfica.

La vida está llena de momentos mágicos.

Para mí la fotografía es la mejor manera de capturar instantes. Los recuerdos que tenemos no son momentos, son sensaciones. Recordamos lo felices que éramos en nuestro cumpleaños, lo orgullosos que estábamos de nuestros hijos en la función del cole… pero las fotografías logran capturar ese efímero instante que ya no volverá. La vida está llena de momentos mágicos y una maravillosa forma de atesorarlos es a través de las fotografías.

Ahora quiero poner a tu disposición todo lo que he aprendido a base de cursos y de practicar todo lo que he podido y más. Puedes comprobarlo en cualquier sesión fotográfica que quieras hacer conmigo.

Si a ti también te gusta capturar momentos y atesorar recuerdos, estoy segura de que nos vamos a entender.